Damián es flaco, tiene abundante pelo y se deja algo de barba. Es licenciado en física y está terminando una maestría en estadística en la UBA. Escribe muy rápido y siempre apoya el cuaderno sobre su regazo.
Damián le da clases particulares a una pendeja que no entiende nada. Le sobra inteligencia para ser investigador del CONICET; pero la sobreprotección de su madre dañó su voluntad y su capacidad social. Como la homosexualidad le resultaba demasiado problemática, optó por ser asexuado.
