Julieta labura en un bistró de Pagano y Tagle (atrás del ACA). Se está curtiendo a una minita que conoció en el conservatorio.
Julieta está en otra. No toma la comanda y se olvida de lo que piden los clientes. Surfea su torpeza con simpatía y generalmente le sale bien. Pero ayer un cliente se calentó un poco; aunque no hizo escándalo: insinuó sutilmente que los mozos ya no son los de antes.
